Señales de que tus eructos no son normales


Un eructo vale más que mil palabras. Usualmente es la forma de tu cuerpo de decirte que todo está en orden. Después de todo son una parte natural de nuestro cuerpo, pues representa el pasaje contrario de aire del estómago o esófago, hacia la boca.

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El aire típicamente se traga cuando respiramos o comemos. Cuando se libera repentinamente este aire al esófago, éste se estira, permitiendo un reflejo para eructar y liberar ese aire.

Sin embargo, si esas sesiones de eructos se vuelven persistentes y afectan tu vida diaria, pueden ser sinónimo de algo un poco más grave de lo que creías.

Vómito

En términos generales, el vómito es un síntoma preocupante incluso si sucede por cuenta propia. Pero cuando va de la mano de eructos incesantes, se vuelve un síntoma más serio.

Podría sugerir condiciones benignas como reflujo o hernia de hiato. Sin embargo, también podría ser señal de problemas de movilidad como gastroparesis. Por otra parte, el vómito (con eructos excesivos) puede ser señal de una obstrucción, ya sea en el estómago, o en el intestino delgado, y la obstrucción podría ser culpa de una condición benigna como una úlcera.


Pérdida de peso inexplicable y falta de apetito

Perder unos 5 kilos no están nada mal… pero en realidad es un cambio muy preocupante.

La pérdida de peso inesperada (e inexplicable) es una señal súper alarmante. Puede ser culpa de un proceso maligno cancerígeno. Esto sucede porque el cáncer se desarrolla a través de una división rápida de células, un proceso que requiere mucha energía y nutrientes.

Si estás eructando más de lo normal y tu apetito ha desaparecido, es obvio que algo anda mal. Cuando se le asocia con pérdida de peso, la disminución de apetito puede ser señal de inflamación, infecciones, úlceras y cáncer.

Estreñimiento o diarrea

Si el paciente desarrolla estreñimiento, junto con los eructos, puede asociarse con sangrado, inflamación y dolor, vómito y pérdida de peso, señales de una obstrucción (como un tumor). Sin embargo, también puede ser señal del Síndrome del Intestino Irritable.

Por otra parte, la diarrea puede ser igual de preocupante. Además de ser un posible síntoma de Síndrome del Intestino Irritable, también puede ser señal de otras condiciones como celiaquía, Crohn o colitis ulcerosa.

Foto: Archivo Eme de Mujer

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